Redescubre la piña: beneficios para la salud que no conocías
- Lic. Andrea Calderini
- 5 oct
- 2 Min. de lectura
La piña, una fruta tropical rica en nutrientes, ofrece propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y digestivas. Su consumo regular puede mejorar la circulación, fortalecer el sistema inmunológico y apoyar dietas de control de peso.
La piña, tradicionalmente asociada a climas tropicales, es una fuente rica en bromelina, una enzima con propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. Esta enzima se concentra especialmente en el tallo de la fruta y ha sido objeto de estudios clínicos por sus efectos en procesos inflamatorios y su capacidad para combatir microorganismos patógenos.
Además de sus propiedades antiinflamatorias, la piña es beneficiosa para la circulación sanguínea. La bromelina también actúa como anticoagulante, mejorando la fluidez de la sangre y reduciendo el riesgo de formación de coágulos. Este efecto puede ser especialmente útil para personas con problemas circulatorios o en riesgo de enfermedades cardiovasculares.
La piña es una excelente fuente de vitamina C, un potente antioxidante que protege las células frente al daño oxidativo. Esta vitamina también contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario, ayudando al cuerpo a defenderse contra infecciones y enfermedades.
En términos de aporte energético, la piña contiene minerales como magnesio, fósforo e hierro, además de una notable cantidad de yodo. El yodo es esencial para la producción de hormonas tiroideas y para la conversión de los alimentos en energía, lo que la convierte en una fruta ideal para mantener niveles de energía óptimos.
Para quienes buscan controlar su peso, la piña es una aliada. Su bajo contenido calórico, combinado con un alto porcentaje de agua y fibra, la hace saciante y ayuda a regular el tránsito intestinal. Además, su capacidad para reducir la hinchazón abdominal y evitar la retención de líquidos la convierte en una opción popular en dietas de adelgazamiento.
La piña también favorece la digestión de las proteínas gracias a la bromelina, facilitando su descomposición y absorción. Esto puede aliviar problemas digestivos como la indigestión o la pesadez estomacal, especialmente después de comidas copiosas.
Por último, es importante consumir la piña fresca y evitar su exposición a altas temperaturas. El calor puede desnaturalizar las enzimas presentes en la fruta, reduciendo sus beneficios para la salud. Incorporarla en su estado natural, ya sea en ensaladas, batidos o como snack, asegura aprovechar al máximo sus propiedades nutricionales.
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