La COP30, presentada como una cumbre decisiva para combatir el cambio climático, expone nuevamente la tensión entre la ciencia y el uso polÃtico de la agenda ambiental. El avance de organismos internacionales, regulaciones globales y compromisos impuestos a paÃses en desarrollo constituye un proceso de concentración de poder que erosiona libertades económicas y decisiones soberanas. Autoridades y representantes internacionales durante el anuncio de la Declaración de Belém en