Por Pablo Cristaldo Más preocupantes que los números fueron las explicaciones. Gustavo Alfaro eligió justificar el fracaso deportivo trasladando parte de la responsabilidad a sus futbolistas, un grupo que ha hecho del sacrificio, la disciplina y la obediencia táctica su principal identidad. Paraguay puede aceptar una mala racha; lo que no debería aceptar es que se ponga en duda el compromiso de quienes dejaron todo en la cancha, y mucho menos la identidad futbolística que nos