Por Pablo Cristaldo No todos somos lo mismo, y decirlo no es soberbia: es justicia. Santiago Peña no representa a todos los paraguayos. Foto: Archivo. Reducir a todo un pueblo a la mediocridad de sus gobernantes no sólo es falso, sino profundamente ofensivo. Paraguay también está hecho de gente honesta, solidaria y digna, que no roba, no coimea y no vive del atajo. Y esos paraguayos —muchos, silenciosos, invisibles— no merecen cargar con culpas ajenas. Escuché decir por ahí q