Cuando la ayuda reemplaza al esfuerzo: Peña amplía beneficios de programa Che Róga Porã 2.0
- Semanario Veritas
- 20 nov
- 3 Min. de lectura
El Gobierno de Santiago Peña amplía beneficios del programa habitacional Che Róga Porã 2.0, incrementando los límites salariales y montos de préstamo para facilitar el acceso a vivienda propia, incluso a paraguayos residentes en el extranjero. Sin embargo, esta política estatal mantiene la intervención directa en la economía, destruye la cultura del esfuerzo, perpetuando la pobreza, la dependencia y el retraso económico, a pesar de su pretensión de impulsar desarrollo y empleo.

El presidente Santiago Peña inauguró recientemente 33 nuevas viviendas en el Departamento Central, en el marco del programa estatal Che Róga Porã 2.0, cuyo objetivo es facilitar el acceso a la vivienda a familias con ingresos medios. En un discurso, Peña anunció la ampliación del límite de ingresos para acceder al programa, que pasa de uno a seis salarios mínimos (aproximadamente Gs. 17.394.288), y el aumento del monto máximo del préstamo de Gs. 525 millones a 608 millones.
Con estas modificaciones, el programa sostiene que permitirá la adquisición de viviendas terminadas, dúplex, departamentos, viviendas en pozo o terrenos con construcción incluida, además de extenderse a paraguayos residentes en el exterior en países como Estados Unidos, España y Argentina. Según Peña, esta política es parte de una "visión integral de desarrollo" que vincula la estabilidad macroeconómica con resultados concretos en la vida de las personas.
No obstante, esta intervención estatal es cuestionable. Aunque el programa declara promover empleo, patrimonio y desarrollo económico, lo hace a costa de ampliar la injerencia del Estado en un mercado que debería funcionar naturalmente, sin subsidios ni regulación excesiva. La asignación gubernamental de recursos, préstamos y controles de precios se produce gracias a la extracción coercitiva de estos recursos al sector productivo y se traduce en una distorsión de la libre competencia y una dependencia creciente de las familias hacia un aparato estatal que no tiene la capacidad de generar riqueza.
El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, resaltó el "impacto social" y los beneficios que generan estas viviendas para las familias, destacando la modernidad y comodidad que ofrece el programa. Sin embargo, estas promesas de bienestar frecuentemente ignoran los costos a largo plazo que implican aumentar el gasto público, las cargas tributarias y la reducción de la autonomía individual en las decisiones de vivienda.
El proyecto, coordinado por entidades como el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y el Ministerio de Desarrollo Social (MDS), moviliza más de 100 millones de dólares en inversiones, consolidando la política habitacional estatal. Pero esta acumulación de recursos públicos en proyectos específicos puede desincentivar la inversión privada genuina y perpetuar subsidios que distorsionan el mercado inmobiliario, lo cual hace mucho más difícil el acceso a la vivienda digna en Paraguay.
En conclusión, más allá de las buenas intenciones declaradas, el programa Che Róga Porã 2.0 ejemplifica la expansión del Estado en la economía, planteando un debate sobre la verdadera eficacia de tales políticas para el desarrollo sostenible y la libertad individual en Paraguay.
Este análisis regresa el foco a la importancia de políticas que favorezcan un mercado libre y competitivo, con menor intervención estatal, como vía más sólida hacia la prosperidad y la verdadera autonomía de los ciudadanos paraguayos.








Comentarios